(Poema a la Paz)

A Roland

Esta tarde
Hay un compañero pensativo
Un antiguo amigo torturado
Por amar simplemente
La justicia y la libertad. Sabemos
Dónde mora, qué idioma
Calla, de qué olor es su cuerpo delgado
Dónde sueña su pálida piel capulí

No olvido
Como se llama, sin embargo
En este momento,
Cuando su corazón sienta
Mi ínfima carta cerca al mar
Ese ser ha de silbar como un totí

Ustedes pueden percibir su lágrima
De bello jaguar acosado,
Mientras muerde su lengua
Para no delatar
A los camaradas. ¿Escuchan?
Un hombre solitario
Gime amarrado, existe como ustedes
En algún rincón. ¿Dije solitario?
¿No sufren, como yo,
El desgarramiento de su cuerpo
Pintado en el tuyo?
¿No les fluye la sangre
Bajo los golpes mudos?

Algo sucede, verdad José Agustín,

¿Cómo cantarle a la Paz?
Quién está solo. Esta tarde,

A esta misma hora,
También a ustedes y a mí
Nos tienen maniatados.

(Gracias Goytisolo)

Rosina Valcárcel,

Perú

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