En verdad, en verdad hablando,
La poesía es un trabajo difícil
Que se pierde o se gana
Al compás de los años otoñales.
(Cuando uno es joven
Y las flores que caen no se recogen
Uno escribe y escribe entre las noches,
Y a veces se llenan cientos y cientos
De cuartillas inservibles.
Uno puede alardear y decir
“Yo escribo y no corrijo,
Los poemas salen de mi mano
Como la primavera que derrumbaron
Los viejos cipreses de mi calle”)
Pero conforme pasa el tiempo
Y los años se filtran entre las sienes,
La poesía se va haciendo
Trabajo de alfarero,
Arcilla que se cuece entre las manos,
Arcilla que moldean fuegos rápidos.
Y la poesía es
Un relámpago maravilloso,
Una lluvia de palabras silenciosas,
Un bosque de latidos y esperanzas,
El canto de los pueblos oprimidos,
El nuevo canto de los pueblos liberados.
Y la poesía es entonces,
El amor, la muerte,
La redención del hombre.

Javier Heraud,
Perú

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