Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C.
«Si no vives para servir, no sirves para vivir» es el lema de http://www.mesterdeobreria.blogspot.com/

Hice ilusiones de mis caminatas. Edifiqué llamaradas con la sola presencia



Del amor. Me convertí en un faro de noticias al que todos los caminos


Conducían, mientras las mariposas, inocentes animalitos de la noche,


Confundían mis manos con el atardecer o la misericordia. Yo sabía


Que es más fácil defender una ciudad sitiada que acabar con la insania


De los que creen saberlo todo. Y observé cómo se abren en silencio


Unos labios verdes tras varios días de horadar la resistencia de la tierra.


Y llegué a comprender que nada de eso me convertía ni en más ni en menos


Sabio (aunque quien sabe de sí sabe más de los demás que los demás


De sí mismos empeñados en saber más de los otros), y antes de llegar


A converso de egoísmos, me hice discípulo del árbol que derrama sus frutos


Amarillos sin importarle el eco sin destino de los ojos cerrados, y aprendí


De la hierba que rodea al árbol caído y va tejiendo su red de pueblo erguido.


Y observando ese prodigio de solitaria solidaridad me alejé de la vereda


Que esparce, sin sentido, los pasos de la duda.

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