Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C.
«Si no vives para servir, no sirves para vivir» es el lema de
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En 1975, de paso hacia Caracas, me detuve en Bogotá sólo tres días, para visitar al sociólogo colombiano Joaquín Duque, a Guacolda, su compañera chilena y a la pequeña Camila. Durante el golpe de Pinochet, Joaquín había sufrido detención y tortura. Por fortuna logró salir y llegó a Lima a fines de septiembre de 1973. Aquí me lo presentó César Germaná. Estuvieron alojados en casa varios meses y cultivamos una bella amistad llena de alegría y esperanza. Entre abril y mayo del año 2004 volví a Bogotá invitada a la magnífica XVII Feria Internacional del libro (dedicado al gran Julio Cortázar) y al sui generis XII Festival de Poesía de Bogotá (liderado por Rafael Del Castillo Matamoros y Jairo Bernal).

Este año, 2010, retorné a Colombia estimulada a conocer Pasto y participar en el VI Recital Internacional de «Poesía desde el Sur» organizado por el Colectivo Sombrilla (11-20 de Agosto), cuyo Cofundador y coordinador es Zabier Hernández Buelva, escritor auténtico y licenciado en Ciencias Sociales. En el vuelo hacia el país hermano estallaron en mis oídos: De las cenizas vagas, de los huesos roídos por la desdicha, de la piel limada por el verdugo, de ese poema turbio que no desgrana Dios, soy testiga. Salí del túnel. En Bogotá conocí las sonrisas de Gloria y Jairo. Intuí que algo extraordinario estaba sucediendo. Me paré sobre el cable del alumbrado. Y en Pasto, “ese verde de todos los colores”, los grandes ojos de Zabier Hernández expresaron: La pregunta brota de una arteria cósmica ¿Dónde yacía mi acción antes de tu muerte?

San Juan de Pasto, ciudad de Colombia, capital del departamento de Nariño, además de ser la cabecera del municipio de Pasto, ha sido centro administrativo cultural y religioso de la región desde la época de la colonia. También conocida como Ciudad sorpresa de Colombia. Ahí nos reunimos, platicamos, leímos, cantamos, danzamos. Nos cobijaron los cálidos bardos del contestatario Colectivo literario Sombrilla.

Ayer tarde, de vuelta en Lima, intenté hilvanar una página que resumiera los días intensos, las mentes lúcidas, los espíritus rebeldes, los poemas redondos y no pude. Los recuerdos vivos estaban en mis retinas, las manos francas, la solidaridad noble, el diálogo fecundo, la discrepancia sana, la valoración de nuestras raíces, la gesta de nuestra identidad. El II Encuentro Internacional de culturas andinas también se desarrolló en gran forma, gracias al auspicio de la Gobernación de Nariño. Leí en TINKU que alguna vez un vate inquirió para qué es útil la poesía; acaso para revelar las infinitas potencias benéficas de la memoria histórica y la amistad entre los pueblos, manifestó Pablo Neruda sacudido en sus fibras más íntimas por los horrores de la guerra civil española. Después, al regresar a su tierra natal -ésta no ajena a la crueldad y salvajismo de la guerra-, apuntaló su espíritu y en un pacto cósmico desplegó las alas de su fuerza poética y compromiso: «Había pensado en todos los mundos, pero no en el hombre, a las primeras balas que atravesaron las guitarras de España, cuando en vez de sonidos salieron de ella borbotones de sangre, mi poesía se detiene como un fantasma en medio de las calles de la angustia humana y comienza a subir por ella una corriente de raíces y de sangre… Aunque el carné de militante lo recibí mucho más tarde en Chile, cuando ingresé oficialmente al Partido, creo haberme definido ante mí mismo como un comunista durante la guerra de España».

El Colectivo Poético y Cultural Sombrilla reúne a gestores culturales reveladores del departamento de Nariño, está conformado por Stefanie Chicaiza Realpe, Gloria Garzón Guerrero, Zabier Hernández Buelvas, Jairo Jurado Estrada, Arbey Villota Cruz, Jaime Morinelli Eraso, Gerardo Burbano, Oscar Quijano Burbano, Camilo Muñoz Chaves, Oscar Puetaman Coral, Carlos Díaz, Héctor Patiño Díaz. Este arco iris de combativos creadores cumplieron con su meritoria iniciativa realizar el VI Recital Internacional de Poesía Desde el Sur, que desde su germinal versión (2005) ha venido ascendiendo en el imaginario colectivo de los nariñenses y en múltiples territorios a través de los diversos participantes invitados internacionales y colombianos que han asistido desde entonces. Este año, en su sexta versión, el Encuentro contó con la presencia de voces poéticas significativas de Nuestra América: Brasil, Chile, Ecuador, México, Perú y Colombia, y una interesante lista de invitados regionales. Lástima que Haití no pudiera llegar (por absurdas razones ajenas a su voluntad). Hubo conferencias, paneles abiertos, diálogos, invitados especiales, lanzamientos de libros y proyecciones audiovisuales, entre otras actividades que enriquecieron la programación.

El VI Recital Internacional de poesía desde El Sur, es uno de esos escenarios tocados por la energía de la poesía, que se convierte en encuentro de culturas diversas, de lenguajes, de pensamientos y sueños, por la construcción de un mejor mundo para vivir, espacio para cimentar una sociedad justa, que permita las diferencias y las respete, sin dejar a un lado el debate de ideas, que le brinde a sus miembros las herramientas necesarias para desarrollar su intelecto y personalidad, que sea incluyente y por sobretodo que dignifique la condición humana como elemento principal de convivencia en una cultura de paz y respeto por la vida.

Héctor Patiño afirma: …la poesía se levanta admirable para estremecer todo lo que ella toque, instintiva y ancestralmente le brinda a su poseedor de manera mística, en cósmica danza con la Luna y el Sol, la energía que mueve su espíritu y que pone en relevante acento su infinita capacidad creadora y transformadora, las palabras escritas, atraídas mágicamente por aquellos que van tejiendo con ellas el dulce arrullo de los cantos milenarios, como con la serenidad de los vientos que esparcen semillas de esperanza y vida por doquier, para que sean su horizonte, la extensión de sus sueños y será ella, la poesía, la contadora de la historia que escribimos en estos nuestros tiempos. Casi cuarenta autores invitados conforman la antología Hacia el destino del viento. Los textos tienen alta calidad poética. El pintor invitado, Maestro Charlie García, muestra original trazo.

Son tantos los poetas que han florecido en Pasto, bello territorio andino y tropical. Hijos del sueño, frutos de la resistencia vital que sigue abriendo camino a pesar de todo: brutalidades, violaciones y profundas brechas en el tejido social latinoamericano. Seres que han encarnado la fuerza de la poesía y que mediante el asombroso acto expresivo de la palabra fulgurante y precisa, buscan transformar un mundo desgarrado y transido por el pavoroso culto al poder y a la desidia, en un universo sagrado y fecundo. Los hacedores de palabras nos ofrendan su poesía que nos acompaña con el fuego sagrado en nuestras cotidianeidades, para no vernos volcados en una absurda y venenosa competencia, rasgados por el eco del individualismo, la mezquindad, maltratados por el difícil engaño, posesos por el afán de satisfacer nuestros deseos sin reflexión y a toda costa… La poesía es puntal para la apremiante necesidad de recrear estos modos de vida que llevamos, vacíos e inoficiosos, para la construcción del diálogo fecundo entre los pueblos, entre pensamientos, entre las multiplicidades que somos; y seguir alentando y satisfaciendo esta necesidad vital de dignidad y plenitud, instancia donde la palabra poética se convierte en una hermosa herramienta que abre los umbrales a la conciencia y nos convoca a nuevos mundos y posibilidades no imaginadas.

La poesía nos orienta hacia el destino del viento, hacia el misterio de la vida…, serenamente nos retorna a lo verdaderamente importante, nosotros mismos.

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